¿Vas a invertir en una vivienda para arrendarla? En ese caso, es importante que sepas cómo calcular la rentabilidad del alquiler, algo fundamental de cara a determinar los beneficios de la operación. ¡Te lo explicamos todo en esta guía!
¿Estás pensando en comprar un piso para alquilar? Si es así, en esta guía vamos a explicarte cómo calcular la rentabilidad de un alquiler. A través de las distintas fórmulas de cálculo y ejemplos prácticos podrás hacer números para sacarle el máximo partido a tu propiedad.
La rentabilidad de un alquiler es el beneficio económico que se obtiene de una propiedad al arrendarla. Y se expresa como un porcentaje anual sobre la inversión inmobiliaria.
Calcular la rentabilidad bruta es el método más sencillo y en él solamente se tienen en cuenta dos valores: el precio de compra del inmueble y la renta que se percibe por su alquiler. Para obtener el porcentaje de rentabilidad se debe aplicar esta sencilla fórmula:
Rentabilidad bruta (%) = (Renta anual / Precio de compra) × 100.
Según dicha fórmula, para calcular la rentabilidad de un alquiler hay que dividir los ingresos anuales del arrendamiento entre el precio que se pagó para adquirir la vivienda. Y el resultado obtenido multiplicarlo por 100 para conocer el porcentaje de rentabilidad.
Para que puedas entenderlo, lo mejor es que utilicemos un ejemplo sencillo, paso a paso, con un inmueble que costó 300.000 euros y se alquila por 1.200 euros al mes.
En este caso, la rentabilidad bruta del alquiler de la vivienda sería del 4,8%.
No obstante, para obtener un porcentaje más real es recomendable calcular la rentabilidad neta del alquiler. Se trata de un cálculo mucho más preciso, pues, además del precio de adquisición de la vivienda y las rentas mensuales del arrendamiento, también se tienen en cuenta los gastos asociados a la compra y al mantenimiento del inmueble.
Así pues, como puede apreciarse, la fórmula para calcular la rentabilidad del alquiler es más compleja al intervenir más términos y variables:
Rentabilidad neta (%) = [(Renta anual − Gastos anuales) / (Precio compra + Gastos de compraventa)] × 100.
Como puede apreciarse, a la renta anual del alquiler hay que restar los gastos anuales del arrendamiento y el resultado (beneficio neto) dividirlo entre la suma del precio de adquisición de la vivienda y los gastos de la compraventa. Finalmente, el resultado obtenido se multiplica por 100 para conocer la rentabilidad neta del alquiler.
En cuanto a qué gastos hay que incluir para calcular la rentabilidad de un alquiler, deben contemplarse tanto los vinculados a la adquisición del inmueble como los relativos a su mantenimiento.
Gastos de compraventa:
Gastos anuales de mantenimiento:
En estos cálculos, los expertos aconsejan provisionar entre el 0,5% y el 1% del valor de la vivienda para afrontar posibles reparaciones, así como contemplar periodos de vacancia de alquiler (al menos de un mes para ser realistas en la estimación de ingresos).
Ahora, tomando el mismo ejemplo de un piso que ha costado 300.000 euros y por el que se obtienen 14.400 euros al año en concepto de alquiler, vamos a ver cuál sería la rentabilidad neta anual del arrendamiento.
Gastos de compraventa:
Gastos anuales de mantenimiento:
Considerando los ingresos del alquiler, los gastos de adquisición de la vivienda y los gastos anuales de mantenimiento, veamos cuál sería la rentabilidad neta paso a paso:
En este ejemplo, la rentabilidad neta del alquiler sería del 2,86% al año.
Llegados a este punto, es importante advertir que un elevado porcentaje de las operaciones de compra de vivienda que se realiza en España se lleva a cabo gracias a una hipoteca. Pues bien: si has solicitado un préstamo hipotecario, para calcular la rentabilidad del alquiler es preciso aplicar la fórmula del cash-on-cash, pues es la que mide el rendimiento real del dinero invertido –no del total del inmueble–.
La fórmula del cash-on-cash para calcular la rentabilidad de un alquiler con hipoteca es la siguiente:
Cash-on-cash (%) = Flujo de caja anual tras hipoteca / Efectivo propio invertido × 100.
Retomando el caso de la vivienda de 300.000 euros y una renta de alquiler anual de 14.400 euros, aplicaremos la fórmula del cash-on-cash para calcular la rentabilidad del alquiler de un piso adquirido gracias a un préstamo hipotecario:
Por lo que respecta al apartado de ingresos y gastos, junto a los 14.400 euros de la renta de alquiler anual (ingresos) hay que contemplar 4.950 euros de mantenimiento y una cuota hipotecaria de 9.000 euros al año (gastos).
Ahora, pongamos en práctica, paso a paso, la fórmula del cash-on-cash para hacer el cálculo de la rentabilidad del alquiler de la vivienda adquirida mediante una hipoteca:
Como habrás observado, al calcular la rentabilidad de un alquiler se obtiene un resultado reflejado en un porcentaje. Pero, ¿qué se considera una buena rentabilidad cuando se alquila un inmueble? Si no sabes la respuesta, la siguiente tabla te ayudará a interpretar el porcentaje obtenido tras realizar un cálculo.
| Rentabilidad neta | Valoración |
|---|---|
| Por debajo del 3% | Rentabilidad baja. Suele darse en zonas muy exclusivas o en inversiones conservadoras |
| Entre el 3% y el 5% | Rentabilidad moderada. Es habitual en zonas con una demanda estable de alquiler |
| Entre el 5% y el 7% | Buena rentabilidad. Un rango interesante para inversores particulares |
| Más del 7% | Rentabilidad muy alta. Normalmente implica más rotación de inquilinos o una gestión más activa |
Es importante señalar que el Banco de España publica trimestralmente información relativa a la rentabilidad de la vivienda dentro de su sección Indicadores del Mercado Inmobiliario. Los datos combinan el rendimiento del alquiler con la revalorización del activo, algo esencial para evaluar el retorno real de una inversión inmobiliaria.
Para finalizar, esta tabla te facilitará comparar las diferentes rentabilidades del alquiler de una vivienda y saber qué mide cada una de ellas y cuándo es aconsejable utilizar cada fórmula.
| Tipo de rentabilidad | Qué mide | Cuándo usar la fórmula | Gastos incluidos | Resultado medio |
|---|---|---|---|---|
| Bruta | Ingresos sobre precio | Análisis rápido inicial | Ninguno | Entre 4% y 8% |
| Neta | Beneficio real | Evaluación completa | Todos | Entre 3% y 6% |
| Cash-on-cash | Rentabilidad del capital propio | Cuando se solicita una hipoteca | Gastos de financiación | Muy variable |
Por todo lo expuesto, confiamos en que ahora tengas más claro cómo saber la rentabilidad de un alquiler, una cuestión de suma importancia para determinar si el arrendamiento de una vivienda es una buena inversión.
¿Cuál es la diferencia entre rentabilidad bruta y neta?
A diferencia de la bruta, la rentabilidad neta incluye gastos (de compraventa y mantenimiento). Por ello, la rentabilidad neta refleja el beneficio real.
¿Qué rentabilidad mínima debería tener un piso de alquiler?
Los expertos consideran que una buena rentabilidad es aquella que se sitúa entre un 3% y un 7% de rentabilidad neta.
¿Debo incluir los periodos sin inquilino en el cálculo?
Sí. Contemplar al menos un mes de vacancia al año permite calcular la rentabilidad del alquiler de forma más realista.
¿Qué gastos puedo deducirme como propietario arrendador?
Puedes deducirte tanto los intereses como la amortización de la hipoteca, así como el IBI, la comunidad de propietarios, los seguros, las reparaciones y el mantenimiento.
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