Cuando se tienen dos propiedades es lógico preguntarse si una segunda vivienda puede ser vivienda habitual. Por ello, en esta guía analizamos cuándo es posible que un segundo inmueble tenga esa consideración. ¡Sigue leyendo!
Algunas personas se preguntan si una segunda vivienda puede ser vivienda habitual y qué requisitos deben cumplirse para que tenga dicha consideración a efectos fiscales. Si eres una de ellas y no lo tienes claro, te explicamos qué dice la normativa tributaria al respecto y resolvemos las dudas más frecuentes sobre esta cuestión.
Para saber si una segunda vivienda puede ser vivienda habitual, antes conviene aclarar qué se entiende por vivienda habitual a efectos fiscales. Así, según la Agencia Tributaria, para que un inmueble sea considerado vivienda habitual tiene que cumplir estos requisitos:
Asimismo, en caso de comprobación por parte de Hacienda, es necesario demostrar que la vivienda constituye la residencia habitual del contribuyente.
No obstante, si bien se exige que un inmueble sea la residencia efectiva y permanente del contribuyente durante, al menos, 3 años continuados para tener la condición de vivienda habitual, la normativa fiscal contempla excepciones. En este sentido, el inmueble puede mantener su consideración de vivienda habitual si se produce un cambio de residencia antes de ese plazo por alguna de las siguientes causas justificadas:
En cualquiera de esas circunstancias, un inmueble podrá conservar su condición de vivienda habitual a efectos fiscales aunque el cambio de residencia se produzca antes de cumplir los 3 años exigidos por la normativa.
Es posible que hayas oído hablar de «primera vivienda» y «vivienda habitual». Y quizás pienses que ambos términos se refieren al mismo concepto. Sin embargo, no es así. Por ello, es importante conocer la diferencia entre primera vivienda y vivienda habitual:
En el supuesto de que una vivienda se haya adquirido como segunda residencia, es posible convertirla en vivienda habitual siempre y cuando se cumplan los requisitos exigidos por la Agencia Tributaria. Por lo tanto, si te preguntas si una segunda vivienda puede ser vivienda habitual, la respuesta es afirmativa, aunque, para ello, es indispensable que su situación se ajuste a la normativa fiscal.
Cuando un contribuyente declara un inmueble como vivienda habitual, la Agencia Tributaria puede averiguar si realmente tiene dicha consideración a través de una serie de comprobaciones:
Teniendo esto en cuenta, y para prevenir problemas con la Agencia Tributaria, es aconsejable conservar documentos que permitan acreditar el uso habitual del inmueble, como certificados de empadronamiento, facturas de suministros, comunicaciones de las administraciones públicas, etc.
Como se ha comentado, una segunda vivienda puede ser vivienda habitual si se cumplen los requisitos exigidos por la Agencia Tributaria. Al respecto, conviene aclarar que empadronarse en el nuevo domicilio es importante al cambiar de residencia, pero por sí solo no basta para demostrar que, a efectos fiscales, una segunda residencia tiene la consideración de vivienda habitual.
Como se ha comentado, Hacienda puede contrastar el padrón con otros datos como los suministros básicos, la correspondencia o la información fiscal. Por ejemplo, un bajo consumo de agua, electricidad o gas podría ser un indicio de que la vivienda no constituye la residencia habitual del contribuyente
Ahora que ya sabes que una segunda vivienda puede ser vivienda habitual, conviene advertir que el tratamiento fiscal del inmueble varía en función de su consideración: vivienda habitual o segunda residencia. De ahí que sea importante:
Con carácter general, la deducción por inversión en vivienda habitual dejó de aplicarse el 1 de enero de 2013. A pesar de ello, quienes adquirieron su vivienda habitual con anterioridad, y cumplen los requisitos establecidos en el régimen transitorio, todavía pueden seguir beneficiándose de esa ventaja fiscal.
Además, en lo referente a la deducción por inversión en vivienda habitual es conveniente advertir lo siguiente:
Considerando la complejidad de la normativa tributaria, es recomendable ponerse en manos de un asesor experto antes de realizar cambios que puedan afectar a la situación fiscal del contribuyente.
Al igual que sucede con una vivienda habitual, mantener un inmueble como segunda residencia implica asumir obligaciones fiscales. Entre ellas:
Para casos especiales como un divorcio o una separación, la normativa del IRPF contempla situaciones en las que un inmueble puede seguir teniendo la consideración de vivienda habitual aunque uno de los cónyuges deje de vivir en él.
Ante una separación o divorcio, los expertos recomiendan analizar las circunstancias personales o familiares antes de realizar operaciones como un cambio de domicilio, una venta del inmueble o cualquier otra actuación que pueda tener consecuencias fiscales.
Como has podido comprobar, una segunda vivienda puede ser vivienda habitual siempre y cuando pase a convertirse en la residencia efectiva y permanente de su propietario y se cumplan los requisitos establecidos por la normativa del IRPF.
Si vas a cambiar tu domicilio habitual a otra vivienda de tu propiedad y no deseas tener problemas, lo mejor es que consultes a un asesor fiscal y conserves todos los documentos, como el certificado de empadronamiento o las facturas de los suministros, que te permitan acreditar el uso real del inmueble. De este modo, podrás justificar la situación de la vivienda ante la Agencia Tributaria y cumplir con tus obligaciones fiscales.
¿Se pueden tener dos viviendas habituales a la vez?
No. A efectos fiscales, una persona física solo puede tener una única vivienda habitual, considerándose como tal aquella que constituya su residencia efectiva y permanente.
¿Qué pasa si paso temporadas en ambas casas?
Pasar temporadas en dos casas no significa que ambas tengan la consideración de vivienda habitual. A efectos fiscales, una persona solamente puede tener una vivienda habitual.
Cuando existen dudas sobre dónde reside una persona, uno de los criterios que se utiliza para determinar la residencia fiscal es la permanencia durante más de 183 días al año en un lugar concreto. Sin embargo, ese criterio no es el único que se tiene en cuenta y, por sí solo, no determina cuál de las viviendas tiene la consideración de habitual.
¿Es obligatorio cambiar el padrón al mudarse?
Sí. Cuando una persona cambia su residencia habitual debe actualizar el empadronamiento para que refleje el domicilio donde vive. En cualquier caso, estar empadronado no es la única forma de demostrar que un inmueble tiene la consideración de vivienda habitual.
¿Cuánto tiempo tengo que estar empadronado para que se considere vivienda habitual?
No existe un plazo mínimo de empadronamiento para que una vivienda se considere habitual. El padrón tiene que reflejar el domicilio donde reside una persona, pero la consideración fiscal del inmueble depende del uso real que se haga de él y del cumplimiento de los requisitos establecidos por la normativa del IRPF.
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