The Kove juega con el paisaje para convertirse en un elemento orgánico, adaptado a la orografía e integrado en el entorno.
Orientado al mar y rodeado de naturaleza, articulado en torno al agua, como una playa privada. Estilizado, fluido, elegante y audaz, la mejor versión de la arquitectura de costa diseñada por el prestigioso arquitecto Manuel Clavel.
Por eso, aunque los estilos cambien y la tecnología nos permita una mayor flexibilidad creativa y constructiva, hay rasgos que se mantienen, como los aleros que nos protegen del sol en verano y le permiten entrar en invierno; los miradores y las terrazas, para disfrutar del exterior durante todo el año; o la presencia del agua, desde el impluvium romano a las modernas piscinas. El agua como elemento constructivo y como telón de fondo, y la vegetación, como parte inseparable del acto de habitar.
The Kove no deja de ser un moderno pueblo mediterráneo, con sus calles sombreadas y sus edificios claros, con la madera siempre presente y con el trazado natural que dicta el terreno, generando espacios comunes, rincones y plazas capaces de crear comunidad y de proporcionar un marco de convivencia común. Zonas que no limitan, sino que expanden las posibilidades de las viviendas y multiplican la posibilidad de poner en práctica una vida social inherente al carácter y el clima de la Costa del Sol.
En este contexto, la arquitectura de Manuel Clavel aporta un profundo conocimiento de las dinámicas culturales locales y de su arquitectura tradicional, pero también una sensibilidad muy especial para con la implantación paisajística del residencial. Una circunstancia de la que también se beneficia el diseño de The Kove, en el que cada línea nos descubre una nueva perspectiva del conjunto, pero cuya importancia trasciende lo estético: cada curva, la medida de los voladizos, la orientación de las terrazas, incluso la propia disposición de los edificios. Todo ello no solo influye en el modo en que habitamos el proyecto, también determina nuestros recorridos y el panorama al que nos asomamos cada día; incide directamente en la privacidad de las viviendas y en su eficiencia energética. Porque el diseño es mucho más de lo que vemos.
Por último, la ubicación de The Kove en la Cala de Mijas garantiza un equilibrio perfecto entre dinamismo y serenidad. Podemos empezar el día con un paseo junto al mar y continuar con un desayuno con productos locales, planes al aire libre, deportes náuticos… La lista es interminable. Además, su ubicación permite moverse con facilidad por la Costa del Sol, conectar rápido con Málaga y su aeropuerto, y regresar siempre a un hábitat cuidado y seguro, donde el clima templado, la biodiversidad natural y unos servicios pensados para disfrutarlos convierten lo rutinario en extraordinario.
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