Feel the Inspiration

¿Cómo eran las casas romanas?

El imperio romano fue una de las civilizaciones que más evolucionó en la calidad de vida de los hogares. Tanto es así que se consideran sus viviendas como el summum de las comodidades en el mundo antiguo, sobre todo las de las familias adineradas: ventiladas, con salida de humo, entrada de luz, además de agua de lluvia e incluso con un sistema de calefacción. ¿Quieres saber cómo eran las casas romanas? Vamos a ello.

  • Compartir   

 

En primer lugar, debemos de tener en cuenta que no siempre fueron tan refinadas. En sus inicios –sobre el siglo VIII a. C.–, las viviendas romanas presentaban la apariencia de una tosca cabaña redonda u ovalada con un techo cónico de troncos que había sido recubierto con materiales como las cañas o la paja. Sin embargo, el transcurso de los años trajo consigo un nivel de sofisticación que sigue despertando admiración desde la perspectiva actual. 

Sin duda, la cultura helena inspiró a los romanos más pudientes, que añadieron estancias y nuevas incorporaciones a sus casas. Así nacieron las domus romanas, unas viviendas unifamiliares muy semejantes a las que disfrutamos en el presente, pero no todas eran iguales, pues la clase social del propietario se reflejaba también en la vivienda que habitaba. 

 

¿Cuáles eran los tipos de vivienda en Roma?

 

En función de su economía o su extracción social, existían tres clases de casas:

  • Las Insulae: en estas construcciones residían los romanos de clases más bajas. Ya fueran de alquiler o en propiedad, se distinguían por la escasa calidad de sus materiales de construcción. De hecho, muy pocas han pervivido a través de los siglos, dada la pobreza con la que fueron levantadas. Aún así, algunas sí han resistido el paso del tiempo y pueden visitarse en el puerto de Ostia Antica en Roma. Gracias a estos escasos ejemplos, hemos podido conocer cómo vivían los romanos menos acaudalados.
  • Las Villae Rusticae: estas eran casas de campo de las zonas rústicas y se dedicaban a actividades como bodega, granero y granja de animales.
  • Las Villae Urbanae: que servían para alojar al propietario y a su familia.

En cualquier caso, las domus romanas son las que más interés suscitan y, por ello, en este artículo, vamos a centrarnos en ellas.

10

¿Cuáles son las partes de la domus romana?

 

  • El vestíbulo (vestibulum): esta estancia de transición constaba de uno o dos escalones con capiteles ornados que daban acceso al interior de la casa. Además, muchas tenían una curiosa inscripción en el pavimento en la que se podía leer la curiosa inscripción “Cave canem”, ni más ni menos que “cuidado con el perro”.
  • El atrio (Atrium): se localizaba en la parte central de la domus y consistía en un espacio abierto en torno al cual se organizaban el resto de dependencias. Esto permitía proporcionar luz y aire limpio a todas ellas.
  • Triclinium (triclinia en singular): los romanos comían recostados y lo hacían en estos espacios que se solían situar en el jardín de verano, con lechos de mampostería, y equipado con cojines y almohadones para dotar de confortabilidad al asiento.
  • El porche (tablinum).
  • Peristilo: esta zona noble se encontraba rodeada por un pórtico columnado y en él destacaban un jardín y una fuente central.
  • Jardín tras el peristilo (horti).
  • Habitaciones de descanso (cubicula aut conclavia).
  • Habitación privada (oecus): hablamos de un estancia, de uso privado, que hace también las veces de comedor, pero de carácter más suntuoso que el triclinium.
  • Biblioteca: esta estancia solía estar muy bien orientada para aprovechar la iluminación natural y permitir, por lo tanto, una adecuada lectura durante el mayor tiempo posible.
  • Cocina (culina): este refinamiento vino con el paso de los años. Contaba con un fogón de albañilería en un ángulo y adosado a las paredes, pero carecía de chimenea. Por lo tanto, resultaba un tanto molesta para los cocineros, además de un evidente peligro para la misma casa que corría el riesgo de incendiarse.
  • Despensa o almacén de provisiones de alimentos (cella penuaria).
10

¿Cómo eran los muebles en la antigua Roma?

 

Los romanos fueron los auténticos precursores del minimalismo, pues en sus viviendas únicamente contaban con lo indispensable para su día a día. Quizás la biblioteca fuera la estancia con mayor presencia de muebles con los scrinia para albergar los rollos, sus asientos y alguna que otra mesa para facilitar la consulta.

Por el contrario, había auténtica devoción por las maderas, los tapices, los vasos, las vasijas, las estatuas, los doseles, las cortinas y las alfombras. Todo esto conformaba los denominados supellex, término para referirse al mobiliario decorativo. Y si hablamos de decoración, tampoco podemos olvidar los frescos de las paredes y los mosaicos de sus suelos, que hoy son una fuente constante de admiración. 

 

La calefacción romana

 

Como hemos visto, los romanos prestaban mucha atención a las comodidades y la calidad de vida en el hogar. Por ello, diseñaron sofisticados métodos para calentar sus viviendas sin recurrir a una chimenea, como un sistema de hornos fijos de leña que se construía bajo la casa. Así, el  humo y calor circulaban por la parte inferior del piso por unas aberturas creadas bajo el suelo o a lo largo de las paredes en cámaras de aire. 

Tampoco les faltaba un adecuado alumbrado, que se lograba a través de antorchas (taedae, faces), candelas (candelae) y lámparas de aceite (lucernae).

En suma, la domus romana, de hasta 120 metros de largo por 30 de ancho, fue una vivienda de ensueño, aunque solo estuviera al alcance de las familias más ricas de la ciudad. Además, sus ruinas nos han permitido conocer a la perfección el estilo de vida de esta cultura.  

Quiero Saber Mas

We are here
to help you.

KRONOS INVESTMENT MANAGEMENT SPAIN, S.L., with address at C / Serrano 3, 28001 Madrid (Kronos) is responsible for the processing of personal data contained in this form in order to answer your query. Similarly, if you are interested in allowing Kronos to send you information about promotions, you can give your consent by checking the box reserved for this purpose. You can exercise your rights of access, rectification, deletion, limitation, portability, opposition through the address protecciondedatos@kronosig.com. You can find more detailed information on the processing of personal data in the Privacy Policy document.